Las alergias son más que una simple reacción física; a menudo, reflejan una aversión emocional o una dificultad para adaptarse a una persona o situación. La persona alérgica suele tener problemas para tolerar a alguien o algo, especialmente cuando se siente presionada por querer impresionar a los demás. Esta sensibilidad extrema puede hacer que la persona se sienta susceptible y con un fuerte deseo de no desagradar a los demás.
La Contradicción Interna de la Persona Alérgica
Las personas alérgicas suelen vivir con una contradicción interna. Por un lado, desean algo o a alguien, pero por otro lado, se lo prohíben. Esta dualidad también se extiende a sus relaciones personales: pueden sentir un profundo cariño por alguien y, al mismo tiempo, una parte de ellos rechaza esa dependencia emocional. Este conflicto interno puede llevar a encontrar defectos en la persona amada, generando tensión y malestar.
En muchos casos, las personas alérgicas provienen de familias donde los padres tienen ideas opuestas en muchos aspectos. Además, las alergias pueden convertirse en un medio inconsciente para llamar la atención, especialmente si los síntomas son graves y requieren la intervención de otros.
Explora el Origen de tus Alergias
Si sufres de alergias, es esencial que identifiques la situación o la persona hacia la cual sientes hostilidad, pero cuya aprobación también buscas. Generalmente, se trata de alguien cercano. Es posible que creas que debes actuar de cierta manera para ser querido, lo que te lleva a una dependencia emocional. Reconoce que no necesitas ser sumiso para ser amado.
Curiosamente, muchas personas desarrollan alergias a cosas que les gustan. Por ejemplo, puedes disfrutar de los productos lácteos, pero ser alérgico a ellos. Esto podría indicar una dificultad para permitirte disfrutar de las cosas buenas de la vida sin sentir culpa o miedo.
El Camino hacia la Sanación
Es fundamental no solo leer sobre estos conceptos, sino también buscar el origen emocional de la alergia. Identificar el primer momento en tu infancia donde surgió este conflicto puede llevar a una comprensión profunda y, eventualmente, a la sanación. Recuerda que los síntomas y enfermedades, al igual que un día aparecen, también pueden desaparecer cuando se aborda su causa raíz.









