EL PODER ESTÁ EN TI

El Cuerpo: reflejo de coherencia o incoherencia emocional

No debemos naturalizar los síntomas, enfermedades o conflictos en nuestra vida, ya que nuestro estado natural es la armonía.

Frecuentemente nos encontramos con los mismos pensamientos y emociones. Es crucial prestar atención a cómo responde nuestro cuerpo ante estas emociones.

Si me encuentro enojado, podré experimentar dolor de estómago; si me siento angustiado o triste, podré percibir dolor o presión en el pecho; si siento miedo, mi cuerpo puede paralizarse y provocar cambios hormonales y nerviosos.

Ahora, sonríe. ¿Qué sientes en tu cuerpo? Nota cómo se relaja y cómo dejas de pensar en aquello que rondaba tu mente una y otra vez.

Proyectando…ando

Reaccionamos a través de las situaciones y personas; nuestro mundo interior se proyecta hacia afuera para hacer consciente lo inconsciente y permitirnos sanar.

Presta atención a tus emociones. Si tratas de evadir recuerdos dolorosos, estos se intensificarán para que puedas ver la verdad y darles luz. Aunque sea incómodo, la comprensión te traerá paz.

Por ejemplo, si evito recordar mi infancia porque sufrí mucho o no tuve ciertas oportunidades, y esto me entristece, estoy tomando el camino equivocado al no hablar de ello por miedo a revivir esas emociones. Estas emociones latentes pueden estallar en cualquier momento, manifestándose como enfermedades, que son la forma en que el cuerpo nos avisa que debemos cambiar.

¿Cambiar? ¿Qué debo cambiar yo?

Cuando nos diagnostican una enfermedad, solemos cambiar hábitos superficiales como la alimentación, el ejercicio o el sueño. Sin embargo, es crucial también cambiar nuestra forma de pensar. Debemos trabajar en reconocer que hay un niño herido y que debe ser sanado.

La única manera en la que vivirás más tranquilo, es haciéndote responsable.

Mientras más consciencia, mayor libertad. Recuerda siempre que el poder esta en ti.